EL LOCKOUT DEL CAMPO- QUIÉN TIENE LA MANIJA

Lock-out-agrario

El gobierno ha elegido un camino de inciertos resultados

El anuncio del gobierno de suspender por 60 días la exportación de maíz a fin de asegurarse la provisión del mercado interno, fue retirado por éste al igual que el siguiente que consistía en dejar de lado la suspensión pero  estableciendo  cupos de hasta 30 mil toneladas diarias de exportación. Las grandes patronales agropecuarias nucleadas en la Mesa de Enlace (Federación Agraria, Sociedad Rural, Confederaciones rurales argentinas)  pero también en el grupo de Autoconvocados se le pararon de manos al gobierno  y lanzaron un lockout de 72 hs. El ministro de Agricultura Luis Basterra ha llegado a un acuerdo con la mesa intersectorial del maíz de reemplazar la medida del cupo por un monitoreo y seguimiento conjuntos de las distintas variables.

Por primera vez la campaña de maíz superó a la de la soja con ganancias superiores en un 73,6% en relación al año anterior. En tanto insumo fundamental  para la producción de proteína animal como carne de cerdo, pollo, huevos, leche y feedlot (engorde a corral),  para el gobierno es prioritario desacoplar los precios internos de la dinámica de los precios internacionales. La fórmula propuesta para el desacople contempla la constitución de un fideicomiso, cuyos fondos solventarían la compensación para que la industria no traslade a precios internos la suba de la materia prima, en particular para productos que estén dentro del listado de Precios Cuidados. (Fuente: Página12- Raúl de la Torre)

La experiencia indica que sin  un marco  de retenciones integral, tanto para la exportación como la importación, es ilusorio desacoplar los precios internos de las fluctuaciones externas. La carne, a diferencia de la soja, no tiene una cotización internacional de referencia, pero aún así se rige como si lo fuera. En este caso, la restauración de un umbral de retenciones más acorde a los altos valores históricos que muestran los granos podría ser una herramienta fundamental para desacoplar precios internos respecto de las cotizaciones internacionales. El gobierno ha elegido otro camino de inciertos resultados. Porque a no engañarse: lo que aquí está en juego no es sólo una medida económica de sustancial impacto en la mesa de lxs trabajadorxs, sino quién maneja el comercio exterior, si el Estado o las corporaciones y cuál de los dos está en condiciones de decidir el rumbo económico del país. Cualesquiera sean las justificaciones del oficialismo, este recule es una derrota política  motivo de envalentonamiento de los grupos capitalistas agroexportadores más concentrados siempre insaciables y que vendrán por más. Las escenas de violencia de grupos autoconvocados derramando sobre la ruta el maíz de los camiones que no acataban el lockout demuestran la arrogancia e impunidad de esos sectores.

Es penoso escuchar que cualquier amague del gobierno en dirección que estimamos correcta o favorable al pueblo trabajador  no  puede llevarse adelante porque se trata de un gobierno de coalición, porque no da la relación de fuerzas, el macrismo sacó el 41% y otros cientos de pretextos que no hacen otra cosa que exhibir la falta de voluntad política para satisfacer las expectativas populares con que fueron votados.

El recordado conflicto sobre la resolución 125 tendría que haber dejado las enseñanzas suficientes. Las fuerzas que se reclaman del campo popular no pueden dejar de intervenir en este tema cuyo desenlace compromete el futuro del país.

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